La lectura y la computación son mis recurrencias; la escritura un ejercicio por si Dios no existe.

jueves 15 de julio de 2010

Aprender es acopiar...

Aprender es acopiar.

Nadie es el mismo después de un segundo.

Y ese que ya no es
   y su accidental sabiduría,
      execrará o se compadecerá,
ingenuamente,
   del ingenuo verdugo que era
      y que no asume como sí.

Omitir o tomar el próximo verbo
   es rifarse a un predicado
      resignado a estrenar sujetos
hijos de una alevosa y descabellada
   sucesión de azares.

¿Es titiritero la memoria
o corralón
      que nos reclama arquitecto?

Somos inocentes de a quién sucedemos
   y responsables de quién nos juzgará.

Aprender es acopiar
   en una carrera de relevos.